¿Buscas que el corazón lata fuerte o que el mundo se detenga? En el entorno de Casa Selmo, el equilibrio entre la adrenalina y la quietud es posible. Nuestra ubicación en el Valle nos permite ofrecerte lo mejor de dos mundos: la energía del mar y el silencio profundo de la montaña asturiana.
Adrenalina y Deporte: El Norte en movimiento
Para los que no saben estarse quietos, Asturias es el gimnasio natural más grande del mundo:
Surf para todos: La Escuela Rompiente Norte ofrece clases para adultos y jóvenes, aprovechando la fuerza del Cantábrico para que te inicies en este deporte con seguridad.

Rutas a caballo y Senda del Oso: Recorrer nuestros valles a lomos de un caballo o pedalear por la famosa Senda del Oso (una antigua vía de ferrocarril minero) son experiencias que te conectan directamente con la fauna y flora autóctona.
La Ruta del Cares: Si te gusta el senderismo, esta ruta es la joya de los Picos de Europa. Un desfiladero impresionante que todo caminante debe recorrer al menos una vez en la vida.
Bienestar y "Ser y Estar": El refugio del silencio
En Casa Selmo, entendemos que el descanso es una forma de sanación. Hemos diseñado nuestros espacios para favorecer la introspección:
La Panera de 1824: Nuestra joya arquitectónica construida en madera es hoy un espacio de 40 m² dedicado al bienestar. Es el lugar donde Irene facilita retiros de yoga, meditación y círculos de mujeres en una atmósfera de absoluto recogimiento.
El Mirador de la Peña del Carro: A pocos minutos a pie de la casa, te recomendamos este balcón al valle para practicar la respiración guiada que puedes descargarte en nuestra guía.
Nutrición con mimo: Empezar el día con nuestro Desayuno Buffet es parte de la experiencia. Pan de pueblo, repostería casera, yogures y fruta fresca para nutrir el cuerpo antes de un día de paz.

Ya sea surfeando una ola o meditando bajo la madera centenaria de la panera, Casa Selmo es el punto donde todo conecta. Si buscas un lugar para tu próximo retiro o simplemente una escapada para respirar aire puro, te estamos esperando.